Premisas dadas por el Capitán Max von Stephanitz para la cría
del
Pastor Alemán
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1) La cría de un perro
pastor, es la cría de un perro de utilidad y debe conservar siempre
su carácter de tal, pues de lo contrario ya no es cría de perro
pastor alemán.
Lo que necesitamos y queremos son perros duros, bravos y capaces.
2) Cría en masa y de criadero
son la perdición para la cría sana de perros pastores; estos no
pueden ser mantenidos ni mucho menos criados en manada: se volverían
ariscos y se echarían a perder.
La cría en masa, al cabo de cierto tiempo, siempre se torna en una
maldición para el criador porque lo lleva por caminos erróneos.
3) La cría del perro pastor
debe ser una "cría de aficionados" y no puede ni debe ser
practicada, como la cría de otros animales, en forma de profesión,
como medio de procurarse el sustento.
4) Al principiante le falta
todavía el mejor consejero, o sea la propia experiencia; para
adquirirla más de un viejo criador ha tenido que pagar amargo
tributo.
Por eso, el principiante ante todo debería escuchar los preceptos
sobre cría en masa, en criaderos, etc..., que aquí se enuncian, ya
que tienden a preservarlo de daño, tanto a él como a nuestro perro.
5) Con frecuencia se
presentan principiantes con el pedido que se les suministre una
"pareja de cachorros", para que más tarde, puedan "criar" con ellos.
Proceder en esta forma no sería "criar" sino simplemente "aparear"
para obtener perros jóvenes, ya que a los cachorros no se les puede
notar que defectos somáticos, o de otra índole, van a tener una vez
terminado su desarrollo al hallarse a los dos años aptos para la
reproducción.
Y el caso es que no poseemos perros perfectos. Y muchas veces la
consecuencia posterior es que, con estos animales fracasados, se
continúe criando.
6) Para la cría tiene
importancia sobre todo la sangre de la tercera y cuarta generación,
o sea de los bisabuelos y tatarabuelos.
Asimismo, la justa combinación y complementación de las diferentes
corrientes sanguíneas.
7)Hasta tanto se halla
adquirido un concepto claro sobre estas cosas, es conveniente para
el principiante pedir el consejo más seguro de viejos criadores
(expertos y de confianza). Todo principiante debe aprovechar todas
las oportunidades que se le brinden para ejercitar su ojo, y no
solamente con perros, sino con todos los animales, sin distinción.
8) La cría sólo puede dar las
"disposiciones" para un buen cuerpo y un buen rendimiento; el cuerpo
perfecto lo puede desarrollar la alimentación adecuada; y la máxima
utilidad en el trabajo la garantiza el adiestramiento acertado.
Cuando estas condiciones faltan no se puede hacer un reproche, más
tarde, ni al criador ni a los padres del animal.
9) Los daños por cría entre
animales consanguíneos, frecuentemente aducidos, no se ponen de
manifiesto en las especies que viven en libertad.
Por el contrario, aparecen en aquellos casos en que las condiciones
naturales de vida son influenciadas - aunque solo en algunos
aspectos y no tan radicalmente como en el animal doméstico- por la
ingerencia humana, es decir, en el animal salvaje enjaulado. Esto
nos lleva al buen camino y nos enseña a reconocer que los llamados
daños de cría entre consanguíneos, no son tales, sino simplemente
consecuencia de la manutención.
No una cría antinatural, sino una alimentación antinatural es la
causa de muchos reveses amargos en la cría de animales; el traslado
a un ambiente que no corresponde al natural; la manutención bajo
condiciones inadecuadas que no favorecen el desarrollo del cuerpo y
de las disposiciones; alimentación errónea; la eliminación de la
seleccionadora lucha por la vida, la inclusión de elementos enfermos
y débiles y su empleo en la cría.
Todos estos factores representan otros tantos golpes de martillo en
la conciencia de criadores indiferentes o desdeñosos de la suerte y
el provecho de la raza.
10) La cría entre
consanguíneos bien aplicada no conduce, por consiguiente, a un
refinamiento excesivo de la raza, desaparición de la forma masculina
y asentamiento de la femenina, disminución de la fuerza vital y
potencia generadora, pérdidas de las buenas cualidades a cambio de
exceso de sensibilidad, neurastenia y timidez.
Pero sí en cambio conduce a ello la cría con perros de criadero, que
en lugar de salir afuera, trabajar, ser activos mental y
corporalmente, degeneran encerrados en criaderos para traer honores
imaginarios a su mantenedor, y tales personas para mejor se tildan
de " propulsores" de la raza.
11) A los mejores resultados
lleva, según el conde Lehndorff, la cría entre consanguíneos cuyo
antepasado común pertenece a la cuarta generación , o sea
tatarabuelos.
12) El valor como reproductor
no se sabe viendo al animal, sino que puede ser establecido por la
descendencia, pero la tabla genealógica puede traer aclaración
cuando los antepasados son bien conocidos en cuanto a sus caracteres
somáticos, su rendimiento y su descendencia.
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